Pentesting de aplicaciones web
Un pentesting de aplicación web es un ataque autorizado contra tu aplicación, con credenciales y sin ellas, para ver hasta dónde llega quien quiera entrar. Lo ejecutamos a mano contra el catálogo de pruebas de OWASP WSTG. Ahí está la diferencia con un escáner: la lógica de negocio no se detecta, se prueba, porque ninguna herramienta sabe qué se supone que tiene que pasar en tu carrito o en tu flujo de alta.
Cuándo necesitarla
- Antes de sacar una versión grande
Un rediseño, un método de pago nuevo o un cambio en el registro tocan justo donde más duele: los permisos y el dinero.
- Si la aplicación maneja datos de clientes
El artículo 32 del RGPD pide verificar con regularidad que las medidas técnicas funcionan. Una auditoría documentada es esa verificación.
- Cuando un cliente grande te lo exige
Cada vez más contratos y licitaciones piden un informe de pentesting reciente sobre la aplicación que se va a usar. El nuestro se entrega tal cual.
- Después de un incidente
Ya sabes que se puede entrar. Toca comprobar si la puerta que se usó era la única y cerrar las demás antes de que las encuentre otro.
Cómo lo enfocamos
Mapeo con la aplicación en la mano
Recorremos la aplicación como un usuario más, rol por rol, hasta tener el mapa de rutas y de estados. El JavaScript de cliente suele delatar endpoints que no aparecen en ninguna documentación, y los entornos de preproducción olvidados salen justo aquí.
La lógica de negocio, a mano
Aquí se gana o se pierde la auditoría. Probamos si un usuario llega a los datos de otro, si un importe se puede manipular entre dos pasos o si un flujo de varias etapas admite saltarse uno. No hay firma que buscar: o se prueba, o no aparece.
Explotación con salvaguardas
Cada hallazgo se confirma con una prueba de concepto reproducible, en la ventana pactada y sin tocar la disponibilidad. Si aparece algo crítico, como un acceso a datos de clientes, te llamamos en el momento y no esperamos al informe.
Precio
El presupuesto se cierra tras el Kick-Off, con el alcance ya acordado y sin variables abiertas.
La cifra final depende del alcance: número de activos, escenario de partida y profundidad de las pruebas.
Incluido siempre
- ›La ejecución de la auditoría
- ›Informe técnico con evidencias y remediación
- ›Informe ejecutivo para dirección
- ›Re-auditoría de verificación al aplicar las correcciones
Metodología y estándares
Con qué se ejecuta esta auditoría. No confundir con las normas del bloque de cumplimiento: estas dicen cómo se ataca, aquellas qué hay que cumplir.

OWASP WSTG
El catálogo de pruebas sobre aplicación web: sesión, autorización, lógica de negocio, inyecciones y configuración. Es lo que garantiza que no se revisa solo lo que salta a la vista.

PTES
Es el esqueleto del encargo: define las siete fases, de la reunión previa al informe, y qué tiene que estar cerrado antes de pasar de una a la siguiente. De aquí sale el plan que firmas.

MITRE ATT&CK
Cada hallazgo se etiqueta con la técnica real que permitiría. Sirve para dos cosas: priorizar por lo que un atacante haría de verdad y hablar el mismo idioma que tu equipo de defensa.
Proceso en seis fases
El mismo método en todas las auditorías. Cada hito tiene duración estimada y entregable concreto.
Kick-Off
Definimos alcance, objetivos y reglas de juego contigo. Alineamos expectativas y accesos.
Plan de auditoría
Documento formal con metodología (OWASP, PTES, MITRE), fases de la auditoría, programación y matriz de comunicación.
Auditoría
Atacamos como lo haría un adversario real, de forma controlada y sin afectar tu operación.
Informe técnico
Documentamos cada vulnerabilidad con su evidencia, su riesgo y su remediación paso a paso.
Presentación
Explicamos el riesgo a dirección sin tecnicismos, con las prioridades en términos de negocio. Te quedas con la presentación usada.
Retest
Tienes hasta seis meses para pedirlo. Volvemos a probar lo que has corregido y lo certificamos con un informe de auditoría nuevo.
Quién la ejecuta
Las credenciales del equipo que hace el trabajo. Son certificaciones individuales de los auditores, no sellos de empresa.












Entregables
Lo que recibes al terminar. Son los mismos documentos en todas nuestras auditorías, porque salen de las fases del proceso.
- Plan de auditoría
Documento formal con la metodología, el calendario, los criterios de severidad y la matriz de comunicación. Lo revisas y lo firmas antes de que empecemos.
- Informe ejecutivo
El riesgo contado para dirección, sin tecnicismos: qué está en juego, qué hay que arreglar primero y qué esfuerzo supone cada cosa.
- Informe técnico
Cada vulnerabilidad con su evidencia, su prueba de concepto reproducible, su valoración de riesgo y su remediación paso a paso.
- Presentación de resultados
Sesión con tu equipo técnico y con dirección para explicar los hallazgos, resolver dudas y acordar el plan de corrección.
- Informe de retest
Verificación de cada corrección aplicada y certificado de cierre, con el que responder ante clientes, auditores externos o el regulador.
Cumplimiento normativo
Marcos que exigen o asumen pruebas técnicas periódicas. El informe se entrega en un formato que sirve como evidencia ante el auditor.










Preguntas frecuentes
Parte de 1.140 € y la cifra final depende del alcance: número de activos, escenario de partida y profundidad de las pruebas. El presupuesto se cierra tras el Kick-Off, que dura media hora, y llega sin variables abiertas. Lo que incluye no cambia: pruebas, informe técnico, informe ejecutivo, presentación y retest.
De una a tres semanas de pruebas, según el alcance. El resto del proceso es corto: media hora de Kick-Off, un día para escribir el plan de auditoría y de uno a tres días para el informe técnico. Las fechas y las ventanas de prueba se acuerdan contigo antes de empezar y quedan escritas en ese plan.
Las de más arriba en esta ficha. Van escritas en el plan de auditoría que firmas antes de que empecemos. La herramienta da la cobertura y la persona da la profundidad: un escáner recorre en una tarde lo que ningún auditor recorrería, y no entiende ni una sola de las reglas de tu negocio.
Sí, con las salvaguardas del Kick-Off. Trabajamos con explotación controlada y en la ventana que tú elijas, y no comprometemos la disponibilidad sin autorización expresa por escrito. Si aparece algo crítico no esperamos al informe: te avisamos en el momento, por el canal que hayamos pactado.
Sí. Cuando hayas aplicado las correcciones volvemos a probar cada hallazgo, uno a uno, para verificar que queda cerrado de verdad. Tienes hasta seis meses para pedirlo y no se factura aparte. El retest cierra con un informe nuevo, que es el documento con el que responder ante un cliente o ante un auditor.
Una vez al año. Y siempre que cambie de forma relevante lo que entra en el alcance: un despliegue grande, una migración o una integración nueva. Varias normas lo piden ya de forma explícita, y el requisito 11.4 de PCI DSS marca directamente una periodicidad anual.
Sí, y cuantos más roles nos des, mejor. Con un usuario de cada rol podemos probar el control de acceso horizontal y vertical, que es donde aparecen la mayoría de los fallos graves de una aplicación web. Los pides tú en el Kick-Off. Si no es posible auditamos en caja negra, y lo dejamos escrito en el informe: el alcance real será menor.
Sobre el más parecido a producción. Preproducción vale si corre el mismo código y la misma configuración; si es una versión de hace tres meses, los resultados no sirven de nada. Cuando solo existe producción, trabajamos en la ventana que nos des y sin pruebas que puedan afectar a la disponibilidad.
Entra la que consume el frontal. Un atacante no distingue entre las dos capas. Si además publicas una API para terceros, con su propia autenticación y sus propios clientes, eso es un alcance aparte: se audita como pentesting de APIs y contra el OWASP API Top 10, que ordena las pruebas de otra manera.
El WAF sube el listón. No arregla el fallo que hay detrás: un IDOR, un permiso mal puesto o una lógica de negocio rota lo atraviesan sin activar ninguna firma, porque son peticiones perfectamente válidas. Auditamos con el WAF puesto y, si nos lo permites, también sin él.
¿Hablamos de tu pentesting de aplicaciones web?
Cuéntanos qué quieres auditar y te devolvemos un alcance y un presupuesto cerrado en menos de 24 horas.
- Respuesta en menos de 24 horas laborables
- Presupuesto cerrado, sin sorpresas
- Confidencialidad bajo acuerdo (NDA)