Pentesting de APIs
Auditoría de intrusión sobre APIs REST y GraphQL, guiada por el OWASP API Security Top 10. El fallo dominante no es la inyección sino la autorización: endpoints correctos que devuelven datos de otro cliente porque nadie comprueba de quién es el identificador.
Cuándo necesitarla
- Cuando abres la API a terceros
Publicar una API para clientes o integradores multiplica quién puede llamarla. El control de acceso pasa a ser lo único que separa a un cliente de los datos de otro.
- Si la usa una aplicación móvil
El código de una app se puede leer, así que la clave que lleva dentro no es un secreto. La API tiene que aguantar peticiones que no vengan de tu aplicación.
- Antes de una integración grande
Un ERP, una pasarela de pago o un partner nuevo abren rutas que nadie ha probado juntas. Conviene revisarlas antes de que pasen datos reales.
- Como evidencia de cumplimiento
El requisito 11.4 de PCI DSS y el artículo 32 del RGPD piden pruebas técnicas periódicas. Una API que mueve datos de clientes entra en ese alcance.
Cómo lo enfocamos
El inventario real de endpoints
Ninguna documentación de API está al día. Sacamos los endpoints del tráfico de la aplicación, de las rutas que conoce el frontal y de las versiones antiguas que siguen respondiendo, porque una v1 olvidada suele tener menos controles que la v2 que sí documentas.
Autorización objeto a objeto
Aquí se gana la auditoría. Con dos cuentas distintas pedimos los recursos de la otra, cambiamos identificadores y probamos si un rol bajo alcanza funciones de administración. Es el primer riesgo del OWASP API Top 10 y la causa más común de fuga de datos por API.
Abuso, no solo intrusión
Una API también se rompe usándola tal y como está diseñada: sin límite de peticiones, con exportaciones masivas o encadenando llamadas legítimas. Probamos ese abuso con salvaguardas y medimos cuántos datos se pueden sacar antes de que alguien lo note.
Precio
El presupuesto se cierra tras el Kick-Off, con el alcance ya acordado y sin variables abiertas.
La cifra final depende del alcance: número de activos, escenario de partida y profundidad de las pruebas.
Incluido siempre
- ›La ejecución de la auditoría
- ›Informe técnico con evidencias y remediación
- ›Informe ejecutivo para dirección
- ›Re-auditoría de verificación al aplicar las correcciones
Metodología y estándares
Con qué se ejecuta esta auditoría. No confundir con las normas del bloque de cumplimiento: estas dicen cómo se ataca, aquellas qué hay que cumplir.

OWASP API Top 10
Ordena la revisión por donde de verdad fallan las APIs: autorización a nivel de objeto y de función antes que inyección, que es lo contrario de lo que asume un escáner genérico.

PTES
Es el esqueleto del encargo: define las siete fases, de la reunión previa al informe, y qué tiene que estar cerrado antes de pasar de una a la siguiente. De aquí sale el plan que firmas.

MITRE ATT&CK
Cada hallazgo se etiqueta con la técnica real que permitiría. Sirve para dos cosas: priorizar por lo que un atacante haría de verdad y hablar el mismo idioma que tu equipo de defensa.
Proceso en seis fases
El mismo método en todas nuestras auditorías técnicas. Cada hito tiene duración estimada y entregable concreto.
Kick-Off
Definimos alcance, objetivos y reglas de juego contigo. Alineamos expectativas y accesos.
Plan de auditoría
Documento formal con metodología (OWASP, PTES, MITRE), fases de la auditoría, programación y matriz de comunicación.
Auditoría
Atacamos como lo haría un adversario real, de forma controlada y sin afectar tu operación.
Informe técnico
Documentamos cada vulnerabilidad con su evidencia, su riesgo y su remediación paso a paso.
Presentación
Explicamos el riesgo a dirección sin tecnicismos, con las prioridades en términos de negocio. Te quedas con la presentación usada.
Retest
Tienes hasta seis meses para pedirlo. Volvemos a probar lo que has corregido y lo certificamos con un informe de auditoría nuevo.
Quién la ejecuta
Las credenciales del equipo que hace el trabajo. Son certificaciones individuales de los auditores, no sellos de empresa.














Entregables
Lo que recibes al terminar. Son los mismos documentos en todas nuestras auditorías técnicas, porque salen de las fases del proceso.
- Plan de auditoría
Documento formal con la metodología, el calendario, los criterios de severidad y la matriz de comunicación. Lo revisas y lo firmas antes de que empecemos.
- Informe ejecutivo
El riesgo contado para dirección, sin tecnicismos: qué está en juego, qué hay que arreglar primero y qué esfuerzo supone cada cosa.
- Informe técnico
Cada vulnerabilidad con su evidencia, su prueba de concepto reproducible, su valoración de riesgo y su remediación paso a paso.
- Presentación de resultados
Sesión con tu equipo técnico y con dirección para explicar los hallazgos, resolver dudas y acordar el plan de corrección.
- Informe de retest
Verificación de cada corrección aplicada y certificado de cierre, con el que responder ante clientes, auditores externos o el regulador.
Cumplimiento normativo
Marcos que exigen o asumen pruebas técnicas periódicas. El informe se entrega en un formato que sirve como evidencia ante el auditor.










Preguntas frecuentes
Parte de 760 € y la cifra final depende del alcance: número de activos, escenario de partida y profundidad de las pruebas. El presupuesto se cierra tras el Kick-Off, que dura media hora, y llega sin variables abiertas. Lo que incluye no cambia: pruebas, informe técnico, informe ejecutivo, presentación y retest.
De una a tres semanas de pruebas, según el alcance. El resto del proceso es corto: media hora de Kick-Off, un día para escribir el plan de auditoría y de uno a tres días para el informe técnico. Las fechas y las ventanas de prueba se acuerdan contigo antes de empezar y quedan escritas en ese plan.
Las de más arriba en esta ficha. Van escritas en el plan de auditoría que firmas antes de que empecemos. La herramienta da la cobertura y la persona da la profundidad: un escáner recorre en una tarde lo que ningún auditor recorrería, y no entiende ni una sola de las reglas de tu negocio.
Sí, con las salvaguardas del Kick-Off. Trabajamos con explotación controlada y en la ventana que tú elijas, y no comprometemos la disponibilidad sin autorización expresa por escrito. Si aparece algo crítico no esperamos al informe: te avisamos en el momento, por el canal que hayamos pactado.
Sí. Cuando hayas aplicado las correcciones volvemos a probar cada hallazgo, uno a uno, para verificar que queda cerrado de verdad. Tienes hasta seis meses para pedirlo y no se factura aparte. El retest cierra con un informe nuevo, que es el documento con el que responder ante un cliente o ante un auditor.
Una vez al año. Y siempre que cambie de forma relevante lo que entra en el alcance: un despliegue grande, una migración o una integración nueva. Varias normas lo piden ya de forma explícita, y el requisito 11.4 de PCI DSS marca directamente una periodicidad anual.
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